USDT se está convirtiendo en un sistema de dólar paralelo para 100 millones de personas — y eso lo cambia todo
En Buenos Aires, un diseñador freelance factura a sus clientes en USDT y paga el alquiler con ello. En Lagos, un importador de electrónica liquida las facturas de proveedores chinos en minutos en lugar de días. En Estambul, una familia convierte liras a USDT a los pocos segundos de recibir cada cheque de pago, viendo cómo su moneda local pierde valor en tiempo real.
Estos no son casos aislados. Son la nueva normalidad para cientos de millones de personas que viven en economías donde no se puede confiar en la moneda local.