Cada ciclo alcista de las criptomonedas forja nuevos multimillonarios y lanza miles de tokens. Pero detrás de los fuegos artificiales on-chain, se está desarrollando una revolución más silenciosa en hojas de cálculo, libros contables generales y pistas de auditoría. Cryptio, una plataforma de contabilidad empresarial para activos digitales fundada en París, acaba de recaudar 45 millones de dólares en una financiación de Serie B — y los inversores que la respaldan apuestan a que el trabajo poco glamuroso de conciliar las transacciones de blockchain se convertirá en la capa más indispensable de las criptomonedas institucionales.

La ronda fue liderada por BlackFin Capital Partners y Sentinel Global, con la participación de inversores existentes como 1kx, BlueYard Capital y Ledger Cathay Capital. Cryptio ha crecido silenciosamente hasta alcanzar los 450 clientes en 30 países, procesando más de 3 billones de dólares en volumen de transacciones acumuladas. Entre esos clientes se encuentran: Circle, el emisor de USDC, y SG-FORGE, la filial de blockchain de Société Générale.
Cuando el emisor de la stablecoin más grande del mundo y uno de los bancos más antiguos de Europa confían en el mismo middleware contable, el mercado está enviando una señal clara.